Inteligencia artificial en el sector legal: 4 buenas prácticas que INDECOPI ya está aplicando

La inteligencia artificial en el sector legal está dejando de ser únicamente una herramienta para realizar consultas, resumir documentos o generar textos. Su verdadero potencial empieza a observarse cuando organizaciones jurídicas e instituciones públicas la incorporan dentro de procesos concretos para analizar información, automatizar tareas repetitivas y apoyar la toma de decisiones de sus profesionales.

Un caso interesante en Perú es el del Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (INDECOPI), que durante los últimos años ha desarrollado diferentes iniciativas para integrar inteligencia artificial en sus procesos.

Algunas de estas experiencias ofrecen aprendizajes importantes para estudios de abogados, áreas legales de empresas y otras instituciones públicas que estén evaluando cómo incorporar IA de manera responsable.

Estos son cuatro ejemplos.

1. Crear una estructura interna para implementar inteligencia artificial

Una de las primeras buenas prácticas de INDECOPI fue abordar la adopción de inteligencia artificial como un proceso institucional y no únicamente como la incorporación aislada de herramientas tecnológicas.

En noviembre de 2024, mediante la Resolución N.° 000151-2024-PRE/INDECOPI, la institución creó un equipo de trabajo específicamente encargado de apoyar el desarrollo e implementación de inteligencia artificial.

El objetivo planteado fue utilizar esta tecnología para simplificar procesos internos mediante la automatización de tareas y desarrollar nuevos productos y servicios para los ciudadanos.

Posteriormente, en 2025, INDECOPI aprobó lineamientos institucionales para el uso ético de inteligencia artificial, estableciendo criterios relacionados con transparencia, seguridad, privacidad y supervisión humana.

¿Cuál es la buena práctica?

Antes de desplegar IA en procesos sensibles, las organizaciones deberían definir un marco mínimo de gobierno.

Esto puede incluir responsables internos, políticas de uso, reglas sobre información confidencial, criterios para validar resultados y mecanismos de supervisión humana.

En el sector legal, donde una respuesta incorrecta puede tener consecuencias regulatorias, contractuales o económicas, la gobernanza de la IA puede ser tan importante como la propia tecnología.

2. Utilizar IA para analizar grandes volúmenes de evidencia

Uno de los casos más interesantes de aplicación de inteligencia artificial en INDECOPI se encuentra en la fiscalización de llamadas comerciales realizadas sin consentimiento.

El problema presenta una dificultad evidente: analizar manualmente millones de grabaciones telefónicas sería extremadamente costoso en términos de tiempo y recursos humanos.

INDECOPI comenzó a utilizar herramientas de inteligencia artificial y ciencia de datos para procesar este tipo de información a gran escala.

Para julio de 2025, la institución informó que había utilizado IA para analizar más de siete millones de audios vinculados con investigaciones sobre llamadas spam.

La tecnología no quedó únicamente en un experimento.

En una investigación relacionada con Pacífico Seguros e Impulsa365, la Dirección de Fiscalización analizó con ayuda de IA y ciencia de datos más de 50.000 archivos de llamadas telefónicas. Los resultados de ese análisis contribuyeron al inicio de un procedimiento administrativo sancionador.

Algo similar ocurrió posteriormente con BBVA Perú y Rímac Seguros, donde se analizaron más de 600.000 grabaciones mediante herramientas de inteligencia artificial y análisis de datos.

En septiembre de 2025, INDECOPI informó además del análisis de más de un millón de grabaciones dentro de una investigación vinculada con Scotiabank.

¿Cuál es la buena práctica?

La inteligencia artificial genera mayor valor cuando se aplica a problemas donde existe una cantidad de información que sería difícil revisar manualmente.

Para el sector legal, esto puede trasladarse a situaciones como:

  • revisión de grandes repositorios documentales;
  • análisis de contratos;
  • investigaciones internas;
  • procesos de compliance;
  • due diligence;
  • búsqueda de evidencia;
  • identificación de patrones dentro de expedientes o comunicaciones.

El objetivo no necesariamente debe ser que la IA tome una decisión. Su primera función puede ser mucho más sencilla: reducir millones de datos o documentos a un universo manejable que posteriormente pueda revisar un profesional.

Ese modelo de IA como herramienta de análisis previo puede convertirse en uno de los casos de uso más relevantes para abogados y organizaciones jurídicas.

3. Utilizar IA para elaborar proyectos de resoluciones, manteniendo la decisión en manos humanas

Otro ejemplo relevante es el uso de inteligencia artificial para apoyar la elaboración de proyectos de resoluciones administrativas.

INDECOPI desarrolló una herramienta que asiste a sus profesionales en la preparación de resoluciones iniciales para determinados procedimientos.

En las primeras pruebas realizadas en el Órgano Resolutivo de Procedimientos Sumarísimos N.° 3, asociado inicialmente a denuncias del sector inmobiliario, el tiempo promedio de elaboración de una resolución inicial pasó de aproximadamente 51,8 minutos a 33,3 minutos por expediente.

Esto representó una reducción cercana al 36 % del tiempo de elaboración.

Posteriormente, INDECOPI informó sobre la ampliación de esta iniciativa a otras oficinas, registrando una reducción promedio superior al 30 % en los tiempos de redacción.

Sin embargo, existe un elemento especialmente importante en este modelo.

La institución señala expresamente que la herramienta no reemplaza el análisis jurídico ni la decisión del profesional. Los documentos generados mediante inteligencia artificial deben ser revisados y validados por personal especializado.

¿Cuál es la buena práctica?

Este enfoque muestra uno de los modelos probablemente más razonables para incorporar IA dentro del trabajo jurídico: automatizar la preparación, no necesariamente la decisión.

Gran parte del trabajo legal incluye actividades que requieren ordenar antecedentes, estructurar información, identificar documentos relevantes o preparar una primera versión de un documento.

La inteligencia artificial puede acelerar estas actividades mientras que el abogado mantiene la responsabilidad sobre el análisis jurídico, la estrategia y la decisión final.

Este esquema de human-in-the-loop, donde existe siempre una persona encargada de revisar y validar el resultado de la IA, permite combinar eficiencia tecnológica con responsabilidad profesional.

4. Automatizar la elaboración de documentos con herramientas como Yanapay

La automatización documental constituye otro de los componentes de la estrategia tecnológica de INDECOPI.

La institución ha señalado que dentro de su ecosistema digital se encuentra Yanapay, una herramienta destinada a automatizar la elaboración de documentos.

Aunque la información pública disponible sobre el funcionamiento técnico de Yanapay todavía es limitada, el caso resulta relevante porque refleja una tendencia que empieza a consolidarse dentro del sector legal: utilizar inteligencia artificial y automatización para reducir el tiempo dedicado a producir documentos repetitivos.

Muchas organizaciones jurídicas manejan diariamente documentos que mantienen estructuras relativamente similares pero requieren incorporar información distinta en cada caso.

Automatizar parte de este proceso puede permitir que los profesionales dediquen menos tiempo a tareas mecánicas y más tiempo al análisis que realmente requiere experiencia jurídica.

¿Cuál es la buena práctica?

Antes de intentar automatizar decisiones jurídicas complejas, las organizaciones pueden comenzar identificando tareas frecuentes, estructuradas y de bajo riesgo. La generación de documentos suele ser un buen punto de partida. Un proceso progresivo podría comenzar automatizando documentos simples, continuar con borradores que requieren revisión profesional y posteriormente incorporar IA en procesos de análisis más sofisticados.

¿Qué puede aprender el sector legal de estos casos?

Las experiencias de INDECOPI muestran que adoptar inteligencia artificial no significa simplemente contratar una herramienta de IA generativa. Una implementación más madura combina tecnología, procesos, datos y supervisión profesional.

Los cuatro casos analizados muestran un patrón común:

  1. Gobernanza antes de escalar.
    Definir responsables, políticas y criterios sobre cómo utilizar inteligencia artificial.
  2. IA para procesar información a gran escala.
    Utilizar la tecnología especialmente cuando el volumen de documentos, audios o información supera la capacidad razonable de revisión manual.
  3. Automatizar tareas antes que decisiones.
    Delegar a la IA actividades repetitivas o preparatorias mientras los profesionales mantienen el análisis y la decisión final.
  4. Mantener supervisión humana.
    Los resultados generados por inteligencia artificial deben poder ser revisados, validados y, cuando corresponda, corregidos.

La IA jurídica empieza a pasar de la experimentación a procesos reales

Durante los primeros años de expansión de la inteligencia artificial generativa, gran parte de la conversación dentro del sector legal estuvo enfocada en preguntas relativamente simples: redactar correos, resumir contratos o consultar información jurídica.

Los ejemplos desarrollados por INDECOPI muestran una siguiente etapa. La IA comienza a integrarse directamente dentro de procesos de fiscalización, análisis de evidencia, elaboración de documentos y preparación de resoluciones.

Para estudios de abogados, áreas legales corporativas e instituciones públicas, la discusión ya no debería limitarse a si utilizar o no inteligencia artificial.

La pregunta más relevante empieza a ser otra: ¿qué procesos jurídicos pueden rediseñarse para combinar inteligencia artificial, información jurídica y conocimiento humano de una manera más eficiente y responsable?

Los casos de INDECOPI ofrecen algunas primeras respuestas y, sobre todo, muestran que la transformación del trabajo legal mediante inteligencia artificial ya está comenzando.

 

Autor: Manuel De la Colina – CEO de Juztina