La brecha de ejecución en IA: lo que también aplica al abogado independiente

Thomson Reuters acaba de publicar su Future of Professionals Report 2026, basado en una encuesta a 1,816 profesionales legales, tributarios y de cumplimiento en 62 países. La conclusión central suena corporativa: la adopción de IA ya no es el problema, la ejecución sí. Pero leída con atención, esta brecha no es exclusiva de los estudios grandes — el abogado independiente y el pequeño estudio la viven todos los días, aunque con otro rostro.

El dato de entrada es contundente: el 74% de los profesionales legales usa IA varias veces por semana, pero el 41% aún no cuenta con herramientas diseñadas para trabajo profesional. En estudios grandes, esa brecha se traduce en estrategias de IA que no bajan al trabajo diario. En la práctica individual, se traduce en algo más simple y más riesgoso: cada abogado decide solo, sin política ni supervisión, qué herramienta usar y qué información subir a ella.

Ahí aparece el hallazgo que, en mi experiencia capacitando estudios jurídicos pequeños y equipos legales, confirmo una y otra vez: el 34% de los profesionales legales usa herramientas de IA no autorizadas por su organización (“shadow AI”). En la práctica individual, el “shadow AI” no es la excepción — es la norma, porque no hay organización que autorice o prohíba nada. Y sin embargo, el 47% de los encuestados sostiene que la responsabilidad final sigue siendo del profesional individual. Esa combinación —libertad total de herramienta, responsabilidad total de resultado— es exactamente donde el abogado promedio necesita más criterio y recibe menos formación. En mis capacitaciones veo entusiasmo genuino por usar la IA, pero muy poco interés espontáneo en preguntas básicas de gobernanza: ¿dónde se almacenan los datos del cliente que subo a esta herramienta? ¿Se usan para entrenar el modelo? ¿Existe una cláusula de confidencialidad con el proveedor? Son preguntas que cualquier abogado debería poder responder antes de pegar un expediente en un chat de IA, y hoy casi nadie las hace.

El reporte plantea tres marcos estratégicos —Elevate, Scale, Reimagine— pero solo el primero es realista sin presupuesto de estudio grande: la IA hace el trabajo base, el juicio humano lidera. Ese marco exige, sin embargo, algo que el reporte solo insinúa: 1 de cada 2 profesionales (48%) teme que la IA erosione el desarrollo del juicio independiente, y se estima que el tiempo necesario para formar ese juicio se extiende casi dos años en el sector legal. Para el abogado que no tiene una generación junior a quien delegar ni de quien preocuparse, la lectura es más personal: si usted mismo delega lo base en la IA sin supervisión activa, corre el riesgo de dejar de ejercitar el criterio que lo hace valioso como abogado. El juicio jurídico se forma con repetición y fricción, no solo con el resultado final.

Esto lleva a lo que, para mí, es el punto ciego más grande del reporte y de buena parte de la formación en IA legal que se ofrece hoy: no basta con capacitar en qué hacen las herramientas. Se necesita gente capacitada en integrar la IA a la práctica legal con criterio — es decir, formada específicamente en las habilidades de juicio que la tecnología no reemplaza: cuándo confiar en un resultado, cuándo verificarlo contra la fuente y cuándo anularlo por completo. Esa es una responsabilidad profesional que no se adquiere por ósmosis usando la herramienta; se desarrolla deliberadamente, con formación específica, igual que cualquier otra destreza del ejercicio legal.

Las cuatro brechas que identifica Thomson Reuters —estrategia, clientes, gobernanza, talento— fueron pensadas para estudios grandes, pero el abogado promedio las enfrenta todas a la vez, sin el colchón institucional de una firma corporativa. La diferencia es que, a esa escala, cerrarlas no depende de un comité de innovación: depende de una decisión individual de formarse en gobernanza y en criterio, no solo en herramientas.

 

Fuente: Thomson Reuters (2026, 24 de julio). The AI execution gap: What law firm leaders need to know. Thomson Reuters Legal Blog. https://legal.thomsonreuters.com/blog/legal-future-of-professionals-executive-summary/

 

Autor: Kevin Cana Maguiña
Consultor de IA para abogados y Cumplimiento Normativo